- 23 de Febrero de 2011 -
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La sub 17 no logró el boleto a México 2011 al caer ante Estados Unidos en tiempo extra.
El tiempo extra del juego de ayer entre las selecciones sub 17 de El Salvador y Estados Unidos fue solo el alargue de una ilusión que de manera súbita se estrelló en el suelo y se quebró. La Azulita, después de 120 minutos de derroche de lucha, entrega, carácter y sueño, quedó eliminada del camino al mundial México 2011 al perder 3-2 en los cuartos de final del clasificatorio de CONCACAF.
¿Doloroso? Sí. El boleto hacia la primera copa del mundo juvenil nunca antes había estado tan cerca como ayer. El rival, aunque es la potencia del área, no fue superior a la representación cuscatleca, la cual tuvo, en las piernas de José Ángel Peña, al minuto 63, la oportunidad de catapultar al grupo de muchachos que hace 11 días viajó a Montego Bay a la inmortalidad. No estuvieron lejos de conseguirla.
Hubo oportunidades, así como también hubo orgullo propio para sobreponerse de la anotación gringa recibida cuando apenas se jugaban cuatro minutos. El estadounidense Alejandro Guido ganó por arriba un centro por derecha de Joseph Amon. El portero nacional Rolando Morales no alcanzó a reaccionar.
Sin embargo, el golpe anímico no mermó a los salvadoreños, que cinco minutos después empataron el marcador en su segunda llegada a la meta de los norteamericanos. Peña recibió un pase filtrado por Alexander Castro y, después de acomodarse y perfilarse, cruzó su disparo de izquierda para poner la igualdad en el marcador y devolver la esperanza de la clasificación a la copa del mundo.
El tanto sentó muy bien a los nacionales que dejaron a un lado los nervios y comenzaron a presionar desde la salida de los norteamericanos, quienes por ese pressing se quedaron sin conexión directa entre mediocampo y ataque, lo que hacía que el trabajo en la defensa –donde sobresalió lo hecho por Oliver Ayala y Giovanni Zavaleta– no fuera mucho.
Pero esto no duró todo el partido, porque a partir del minuto 30 Estados Unidos encontró en Guido y Andrew Oliver a los hombres que necesitaba para generar su fútbol ofensivo. La Azulita poco a poco cedió espacios y terminó el primer tiempo encerrada en su propio campo, aunque sin pasar muchos apuros. El más grande fue cuando Marc Pelosi se encontró un balón en el área, pero que para fortuna azul terminó chocando en el travesaño con rumbo hacia afuera. Por lo demás fue un cierre tranquilo. Eso sí, cuando se requirió, emergió la figura de Morales que fue ganando en seguridad y confianza, algo que se lo transmitía a sus compañeros.
En los primeros minutos del segundo tiempo la tónica siguió igual. Estados Unidos encimando y El Salvador aguantando replegado y con orden y tratando de contragolpear, algo que casi resulta cuando Peña se plantó ante el portero Fernando Pina, pero con la mala suerte de que su tiro de izquierda –cuando debió probar con derecha– acabó siendo desviado por el meta al tiro de esquina.
El transcurrir del tiempo no trajo mayores emociones. Pareció que los dos entrenadores, Wilmer Cabrera y Víctor Pacheco, se decidieron por jugar el alargue y definirlo todo ahí, o en los penaltis.
El que salió ganador de ahí fue el estratega norteamericano. En dos jugadas rápidas Estados Unidos, por medio de Mario Rodríguez (al '95) y Marc Pelosi (al '116), sentenció el juego a su favor.
A pesar de ello los salvadoreños no bajaron los brazos y siguieron dando pelea, sobre todo cuando Estados Unidos se quedó con uno menos por la expulsión de Kellyn Perry-Acosta por doble amarilla.
La insistencia derivó en el segundo tanto del descuento, luego de una fuerte entrada de Pina sobre Galdámez Coca que derivó en un penalti. El portero se fue con roja directa al igual que José Ángel Peña por llegar a empujar al meta estadounidense.
Gerardo Iraheta hizo efectiva la sanción y dio tres minutos de ilusión que nunca llegó a convertirse en la realidad de un empate. De nuevo los salvadoreños vuelven a casa con las manos vacías.
